La asignación de la donante
La asignación de la donante
«¿Y quién será la donante? ¿A quién se parecerá mi bebé?» Es la pregunta que casi todas nos hacemos en cuanto oímos la palabra ovodonación. Vamos a contarte cómo funciona ese momento tan especial: la asignación.
Cómo eligen a tu donante
Cuando el equipo médico confirma que tu tratamiento será una ovodonación, se pone en marcha la búsqueda. No se trata de un catálogo que hojeas ni de un buzón de solicitudes: la asignación la realizan los profesionales de la clínica, y lo hacen pensando en la compatibilidad fenotípica contigo. Se cruzan características como:
- Color de piel, ojos y pelo, además de la forma y textura de este.
- Altura y complexión física.
- Grupo sanguíneo y factor Rh, para que sean compatibles cuando es posible.
- Antecedentes y resultados de las pruebas médicas de la donante.
Qué sabrás (y qué no) de ella
Por ley, la donación es anónima: no recibirás su nombre ni su fotografía. Sí podrás conocer datos generales como el grupo sanguíneo, la edad, el color de ojos y pelo o la complexión. A muchas mujeres les basta para hacerse a la idea; a otras les cuesta más, y las dos reacciones son igual de legítimas.
El tiempo de espera
Según la clínica y tu perfil de compatibilidad, la asignación puede tardar desde pocos días hasta algunos meses. Es esperanza en modo standby, y desespera un poco, lo sabemos. Usar ese tiempo para preparar tu cuerpo y tu cabeza es la mejor inversión que puedes hacer.
Y una cosa más: cada clínica es distinta, pregunta a la tuya cómo gestionan sus listas y sus tiempos.