Las señales de que se acerca el parto
Las señales de que se acerca el parto
Un martes cualquiera, hacia la semana 36, te miras la barriga en el espejo y notas algo raro: de repente respiras mejor... y vas al baño cada veinte minutos. Bienvenida a la recta final: tu cuerpo ya está trabajando en la salida, y esta lección te enseña a leerlo.
El descenso: el bebé se encaja
Semanas o días antes del parto, tu bebé baja y encaja la cabeza en tu pelvis. Es el encajamiento, y en las primerizas suele ocurrir antes, incluso dos o cuatro semanas antes. Ganarás espacio para respirar y comer... y perderéis espacio en la vejiga, de ahí los viajes constantes al baño. Si ya has tenido hijos, puede que el encajamiento llegue con el parto ya empezado.
El tapón mucoso: la primera puerta que se abre
El tapón mucoso es un moco espeso que ha sellado el cuello del útero todo el embarazo. Cuando el cuello empieza a ablandarse, se suelta: puede salir de una vez, como una bola gelatinosa a veces con hilillos de sangre, o perderse por partes durante días. Ojo con esto: es señal de que tu cuerpo avanza, pero no significa que el parto empiece hoy. Puede tardar días, incluso semanas.
Otras señales más sutiles
- Energía repentina: el instinto de nido, esas ganas urgentes de ordenar y dejarlo todo listo.
- Calma o sensibilidad extra: algunas personas describen un día raro, lento, emotivo.
- Diarrea leve: las mismas hormonas que preparan el cuello mueven también el intestín.
- Contracciones con más ritmo: de sueltas a "esto va en serio" (próxima lección).
Lo que no es una señal (y lo que sí es aviso)
Ninguna de estas señales trae fecha. Hay quien llega a la semana 40 sin ninguna y pare en doce horas; hay quien pierde el tapón en la 36 y espera dos semanas más. Tu cuerpo no va tarde ni va pronto: va a su ritmo.
Eso sí: si notas sangrado abundante, pérdida de líquido por la vagina o menos movimientos del bebé de lo habitual en él, no esperes a ver qué pasa: llama a tu matrona o al hospital en ese mismo momento. Para todo lo demás, guarda esta lección a mano: la vas a releer.