FertiMindFertiMind

934 mujeres acompañándose en fertilidad y embarazo·gratis gracias a quienes nos apoyáis 🤍

🤍 ApoyarPremium · 7,99 € para siempre
← Preparar el parto sin miedo: tu cuerpo, tu plan, tu equipo
Tu plan de parto y tu equipo6 min

Quién te acompaña: elegir a tu equipo de confianza

Quién te acompaña: elegir a tu equipo de confianza

Hay un momento del parto en el que no apetece explicar nada a nadie: solo quieres alrededor gente que ya sepa. Elegir bien a esa persona —o personas— es una de las decisiones que más van a influir en cómo recuerdas el día.

La persona principal

Busca a alguien que te conozca, te calme y aguante la presión sin desaparecer ni tomar el mando. Para muchas es su pareja; para otras, su madre, una hermana o una amiga que haya parido. Tres preguntas que lo aclaran: ¿me da seguridad o me pone nerviosa? ¿aguantará verme en dolor sin venirse abajo? ¿podrá defender mis deseos si yo no puedo hablar? Si alguna respuesta suena a un "mmm", plantéatelo.

El papel del acompañante: darle tareas

Un acompañante sin cometido se angustia; con cometido, sostiene. Puede encargarse de:

  • Enseñar el plan de parto a la entrada y tener copias.
  • Contar y cronometrar contracciones en casa.
  • Gestionar lo práctico: agua, hielo, música, cargador, la bolsa.
  • Ser tu voz con el equipo: pedir información, opciones, un minuto.
  • Cuidarte físicamente: apoyo en las posturas, masaje sacro, compresa fría en la nuca.

Matrona de plantilla y otros apoyos

En la mayoría de hospitales españoles te atenderá una matrona de plantilla, y el equipo médico aparece si la situación lo requiere. En algunos centros puedes contratar una matrona de acompañamiento que va contigo desde casa: si encaja en tu caso, valorarlo es una buena conversación para tu consulta. Y sobre la figura de la doula: puede aportar apoyo emocional continuo, pero conviene saber que no sustituye a ningún profesional sanitario.

Cuánta gente es demasiada

Menos es más. El parto necesita, literalmente, intimidad: la oxitocina —la hormona que lo hace avanzar— fluye mejor en ambientes tranquilos, sin público ni teléfono en directo. Dos acompañantes suele ser el máximo que permiten los hospitales; muchas veces, una sola persona bien elegida es la cifra perfecta.