El calostro: poco, potente y justo lo que hace falta
El calostro: poco, potente y justo lo que hace falta
Tu leche no empieza a salir el tercer día: empieza mucho antes, dentro de ti, ya en el embarazo. Lo primero que llega se llama calostro, y es exactamente lo que tu recién nacido necesita. No es "leche floja" ni "leche de menos": es leche a medida, concentradísima y en porciones pequeñas, porque el estómago de un bebé recién nacido cabe como una canica.
Qué es y qué hace
- Es denso y amarillento, cargado de defensas: la primera "vacuna" que recibe.
- Recubre y protege su intestino inmaduro, poniendo la primera piedra de su flora.
- Tiene efecto laxante suave: ayuda a eliminar el meconio y previene la ictericia.
- Aporta azúcar y sales en la dosis exacta para un cuerpo recién estrenado.
La subida de la leche
Entre el segundo y el cuarto día —cada cuerpo tiene su calendario— llega la subida: los pechos se llenan, se calientan y pueden molestar un par de días. La leche madura va relevando al calostro sin ceremonia ni frontera clara: no hay un día exacto, hay una transición.
Si te dicen que "no tienes leche"
Respira: casi nadie necesita tener mucha leche el primer día, porque casi ningún bebé necesita mucha leche el primer día. Lo que importa ahora es que tome pronto, a menudo y bien agarrado: cuanto más y mejor mama, antes y mejor sube tu producción. Es un sistema por encargo, y el pedido lo firma la succión.
Un dato para ir soltando culpa: en España casi 9 de cada 10 madres empiezan dando el pecho, y a los 6 meses siguen menos de la mitad. Ese abandono casi nunca es falta de ganas: es falta de apoyo. Este curso existe para que a ti no te falte.