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El tercer trimestre y las señales de partida6 min

Braxton Hicks y falsas alarmas: tu cuerpo ensaya

Braxton Hicks y falsas alarmas: tu cuerpo ensaya

"Estuve toda la tarde con contracciones, fui al hospital y me dijeron que no era el parto. Salí muriéndome de vergüenza." Si te suena esta historia, esta lección va a devolverte la tranquilidad: aquello no fue una falsa alarma, fue tu cuerpo entrenando. Las matronas lo ven a diario.

Qué son las Braxton Hicks

Son contracciones reales del útero, pero de ensayo: el músculo se tensa y se relaja sin ritmo ni intención de dilatar. Pueden aparecer desde el segundo trimestre —se notan más a partir de la semana 30— y suelen intensificarse en el último mes. Se sienten como un endurecimiento de la barriga: la palpas y está dura como un muslo tensado durante unos segundos, y luego suelta.

Cómo distinguirlas del parto de verdad

  • Ritmo: las Braxton Hicks son irregulares (una ahora, otra en 8 minutos, otra en 20). Las del parto marcan un patrón cada vez más regular y cercano.
  • Intensidad: las de ensayo extrañan o molestan; las del parto se avisan, crecen y a menudo bajan hacia la espalda y los muslos.
  • Qué las calma: las de ensayo se relajan con un baño tibio, cambiando de postura o bebiendo agua. Las del parto, no.
  • Progresión: el ensayo se queda igual durante horas; el parto avanza, aunque sea despacio.

Qué las dispara y cómo llevarlas mejor

Suelen aparecer al final del día, tras caminar mucho, con la vejiga llena, si te deshidratas o después del sexo. Nada de eso es peligroso. Bebe agua, date una ducha tibia, cambia de postura y pon los pies en alto. Y anota a qué hora vienen: si más adelante tienes que llamar al hospital, ese registro vale oro.

Cuándo sí llamar

Aunque parezca ensayo, avisa si las contracciones se vuelven regulares y crecientes, si vienen antes de la semana 37, si sangras, pierdes líquido o el bebé se mueve menos que de costumbre. Y si dudas entre ensayo y parto, llama igual: dudar es un motivo perfecto de consulta. Nadie que trabaja en un paritorio te va a mirar mal por querer comprobarlo. Al contrario.